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Ganamos perdiendo abril 23, 2010

Posted by Manuel Andrés Casas in política nacional.
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Mucho se ha hablado de la imperante necesidad de convertirnos en una fuerza mayoritaria en la Asamblea Nacional. Estoy en desacuerdo con dicho planteamiento. La mejor opción para la oposición es tener una minoría fuerte en la Asamblea.

No asevero esto por falta de fe o por considerarnos ya derrotados. Al contrario: es un planteamiento que hago basado en ciertos factores que creo que debemos considerar con un poco más de detenimiento y que a la larga pueden ser lo mejor para los que compartimos determinada visión de país.

En primer lugar, creo que la minoría fuerte que nos conviene es la que, aun cuando arroja una minoría de diputados (digamos 55-45%) sea proveniente de una victoria en el voto popular. Es decir, creo que lo mejor para nosotros es ganar el voto popular, pero tener minoría de diputados. La LOPE y el guiso con las circunscripciones ya de por sí facilita bastante esa situación.

Ahora bien, por qué creo que esto, y no sencillamente una mayoría de diputados en la Asamblea es lo mejor. Las razones son las siguientes:

1. Considero que existen suficientes bases para pensar que el Gobierno simplemente no va a permitir la existencia de una Asamblea Nacional en manos de sus adversarios. Es un planteamiento que creo que sencillamente no conciben. Por ende, de ser el resultado una mayoría opositora no tardaríamos en ver una reacción de golpe de Estado institucional a lo Antonio Ledezma. Me lo imagino “transferimos la función legislativa a los consejos comunales, ellos son los depositarios originales de la soberanía, no el Parlamento que es una institución burguesa, oligarca”. La A.N., con todas sus fallas, presente muchas garantías, por lo menos procedimentales, que nos benefician. Dichas garantías sin duda desaparecerían si los consejos comunales pasaran a legislar. Eso sería abrir la caja de pandora legislativa.

2. La otra opción, es que en vez de que le den la potestad a los consejos comunales, es que simplemente Luisa Estella y su combo de la Sala Constitucional-TSJ se dediquen a anular todas las leyes que pase la Asamblea. Esto nos pondría en una situación de vulnerabilidad en lo que a estrategia política se refiere: somos un blanco fácil, pueden acusar a los diputados de ser fascistas y de intentar promulgar puras leyes que contradicen los postulados constitucionales.

3. Ser minoría en la Asamblea nos permite ponernos a salvo de una situación de saboteo, que, no dudo, vendrá. No me imagino al Ejecutivo subordinándose a las órdenes del Legislativo. No creo que en Venezuela el Parlamento sea una institución con suficiente fuerza y ascendencia social como para subyugar a un Ejecutivo irreverente. Por otro lado sí considero posible que el Ejecutivo, rama del poder encargada de cumplir las leyes, se niegue a hacerlo y además le comience a echar la culpa de todos los fracasos del país a los legisladores.

4. Al tener una minoría de diputados, obtenidos a través de una mayoría del voto popular estamos dejando en evidencia la injusticia del sistema, el sentimiento de indignación estará vivo. Además, lograremos el efecto moral de euforia que viene de haber derrotado al oficialismo en unos comicios; lo cual considero es lo mejor que podría pasar en las últimas elecciones importantes antes de las presidenciales. Todo esto mientras nos ponemos a salvo de las peligrosas alternativas y saboteos que implicaría obtener la mayoría de diputados en la A.N.

Twitter: @ManuelCasas

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Comentarios»

1. Pedro - abril 24, 2010

No estoy de acuerdo, particularmente con los 3 primeros puntos.

Estoy de acuerdo que el gobierno no va a permitir una AN con minoría oficialista así, y tratará de legislar por otros caminos. Pero la opción de recurrir a caminos ilegales es de ellos, no nuestra. Es como que me digan “Es mejor que perdamos la elecciones presidenciales, porque si HCh pierde puede haber violencia, o quizás no quiera entregar la presidencia”, o que hubiera sido mejor que perdieramos la Alcaldía Mayor, porque ahora la dejaron sin poder con decretos ilegales. Eso no es nuestro problema. La meta es ganar espacios, cargos electos, y no anotar victorias morales (Ej: Victoria en el voto popular pero minoría en la AN). Si el otro lado reacciona de manera ilegal a nuestras victorias no quiere decir que no debamos seguir buscándolas.

Si pensamos así, entonces ellos habrán ganado. Su intimidación habrá hecho efecto.

Y repito, lo de victorias/efectos morales, y dejar injusticias en evidencia, no funciona. Pensar de esa manera es lo que llevó al disparate de no presentarse a las últimas elecciones en la AN por que eran injustas. Acaso cualquier victoria moral que hayamos ganado con esa postura justifica todo lo que ha salido de esa AN en los últimos años? Claro que no.

Quien gana victorias morales se va a su casa con la frente en alto, mientras quien obtiene las victorias materiales se quedan disfrutando del botín. Yo me cansé de irme a la casa con la frente en alto y que el oficialismo siga destruyendo el país con el botín de los cargos electos. Ya es hora que la oposición gobierne, ya sea en cargos regionales o en la AN. No podemos seguir jugando a que la presidencia es lo único que prentendemos, porque estamos poniendo todas nuestras esperanzas en una elección que viene cada 6 largos años. Vuelvo al ejemplo de las últimas elecciones de la AN: jugaron a que la meta era ganar las elecciones presidenciales, así que vieron su abandono de la AN como una pérdida estratégica que los ayudaría a ganar más adelante. Jugaron a “La presidencia es lo que importa, después que ganemos eso, veremos qué hacemos con la AN. La disolvemos, llamamos a un Constituyente, algo”. Y mira lo que pasó. Pensar que hay espaciones que podemos perder como pérdidas estratégicas no sirve, ya sea si hablamos de perder toda la AN o sólo unos pocos escaños que significarían la mayoría en la AN.

2. Manuel Andrés Casas - abril 26, 2010

Estimado Pedro, muchas gracias por tu comentario. Después de leerlos y pensarlos creo que tiene razón. Me convenciste.

Francamente no habia evaluado la obsesión presidencial que me llevó a ese razonamiento. Es verdad, las victorias morales no no han servido pa´nada. Hay que salir a ganar. Lo único que me preocupa es que no haya la voluntad ciudadana de defender la institucionalidad contra los embates de ilegalidad con el que sin duda arremeterán en caso de ganar la Asamblea. Pero tienes razón, debemos aspirar a ser mayoría.

3. Pedro - abril 26, 2010

Después de dejar mi primer comentario pensé en otro ángulo importante, y es que no hemos hablando del futuro. Es decir, del tiempo antre el 26S y las elecciones presidenciales y lo que una AN oficialista haría en ese tiempo.

Te imaginas todo lo que saldrá de una AN con mayoría oficialista, especialmente si se saben pérdidos en las elecciones presidenciales? Es un riesgo muy grande. Ahí si que vamos a ver atropellos a nuestros derechos civiles y políticos saliendo en forma de Leyes de la AN. Lo que han sacado en los últimos años será juego de niños.


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