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Indepabis: ¿medio efectivo de solución de conflictos? octubre 14, 2009

Posted by Manuel Andrés Casas in política nacional.
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Muchas veces olvidamos que el Ministro de Comercio, Eduardo Samán, ubicuo estos días, pasó a la fama mientras se desempeñaba como Presidente del Instituto Nacional para la Defensa de las Personas a las Bienes y Servicios (INDEPABIS), cargo que por cierto, sigue ocupando hoy día (las responsabilidades de encabezar un Ministerio no eran suficientes). Para hablar un poco de historia, recordemos que el Indepabis es el descendiente directo del extinto Indecu (Instituto Nacional de Defensa y Educación del Consumidor y Usuario) nombres ambos, bastante rimbombantes por decir lo mínimo.

El Indepabis, aparte de ocupar bastante centimetraje en los medios por su peculiar forma de operar, léase: cerrar comercios en medio de una fanfarria, utilizando visibles tiras de cinta amarilla y calcomanías flamantes, todo por supuesto grabado para demostrar a viva voz y por medios estatales, como el Instituto estaba llevando a cabo de manera eficiente sus labores de derrotar a la especulación capitalista malvada, ganó su fama por fungir como un sitio donde las personas estafadas, sonsacadas, engañadas, básicamente cualquier verbo que termine en ada podía formular una denuncia contra la empresa o persona responsable. Generalmente obteniendo buenos resultados, es decir, compensación económica.

En las sociedades modernas es inevitable que surjan controversias. La manera de resolverlas dice mucho acerca del grado de civilización y progreso de dicha sociedad. Estas varían desde, básicamente entrarse a piña con un mazo a lo troglodita, hasta, medios mucho más civilizados, donde impera el dialogo y la no violencia. En los países civilizados, cuando alguien se siente estafado, sonsacado, engañado etc. Tiene una manera muy sencilla de resolver ese conflicto: demandar a la persona/empresa que siente que lo estafó/sonsacó/engañó. En caso de demostrarse en juicio que en efecto esa persona fue víctima de una acción ilegal, el juez ordena a el estafador/sonsacador a que indemnice a la persona perjudicada, generalmente mediante el pago de una suma de dinero. Demandar algo ante un Juez es MUY diferente a denunciar algo en un Instituto Adscrito a un Ministerio.

No son necedades de pseudo-abogado. Los conflictos entre personas deberían ser resueltos en Tribunales, por un juez (en teoría, docto, independiente y honesto), las partes deberían hallarse en igualdad de condiciones, cada parte debe poder defenderse de lo dicho por la otra y, muy importante, todo el mundo debe presumirse inocente hasta que se demuestre lo contrario. Todas estos son cosas que se dan (o deberían darse) en un proceso judicial, son igualmente, cosas que por lo general no ocurren en un procedimiento ante un Ministerio.

El por qué es simple, los Ministerios, lamentablemente, están severamente politizados, los funcionarios del Indepabis, por más que puedan tener buenas intenciones, son empleados del Sr. Samán. El Sr. Samán, a su vez, es designado personalmente por el ciudadano Presidente. Cabe esperarse entonces que dichos funcionarios tengan una ideología donde imperan dogmas del estilo: empresario malo, comerciante capitalista codicioso, vendedor = especulador, o cualquier cosa similar. En las denuncias ante el Indepabis los funcionarios juegan un doble rol, son a su vez jueces y parte. Ellos son quienes deciden si la empresa es sancionada o no, mientras a su vez juegan un rol de inquisidores. Así de fácil, ellos se pagan y se dan el vuelto.

Nuestro sistema de justicia es –deficiente- por decir lo mínimo. Sin embargo, no olvidemos que es mediante éste que debemos dirimir las controversias. No veamos creaciones ministeriales como la solución mesiánica y eficiente a todos nuestros problemas. Así que, una pequeña recomendación, antes de proferir amenazas al panadero de la esquina, diciéndole que llamarás a Samán  y combo, sólo piensa que mañana podrían crear otro “Instituto” que podría venir a coercionarte a ti en lo que sea que hagas.

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Comentarios»

1. Elvis Pérez - febrero 7, 2011

Pobre ignorante, acaso no sabes que en los tribunales también exuiste la corrupción y, que un país capitalista dependiente son los más ricos quines controlan a su manera las leyes, por lo que es necesario que el estado les declare la guerra de una forma en la imbéciles como tu no comprende porque se cree, según Marx que tiene conciencia del ser, cuando en realidad es una falsa conciencia, ya que es tu ser el que te da la conciencia. Pero, de seguro tu pobre idiota, no comprendes porque no sabes de historia.

2. Manuel Andrés Casas - febrero 7, 2011

Cónchale Elvis, muchas gracias por este comentario tan profundo y constructivo, demuestra plenamente tu sapiencia y estatura intelectual.

¡Qué altura discursiva y profundidad retórica!

Por cierto, Estado va con mayúsucla en la E.

No voy a desaprovechar la oportunidad de señalar la pequeña contradicción en la que entras, al afirmar que “en un país capitalista dependiente son los más ricos quienes controlan las leyes… el estado les declare la guerra”

Me pregunto entonces ¿Si esa afirmación es correcta, y los más ricos controlan el órgano legislativo y judicial, eso no quiere decir que controlan el Estado? ¿Si ellos son los que controlan el Estado cómo va éste a declarles la guerra? ¿Acaso será que hace referencia usted a us Estado esquizofrénico con desorden de personalidad múltiple?

3. alejandra - febrero 24, 2011

necesito la historia real de indepabis


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